domingo, 3 de diciembre de 2006

Hoy no me puedo levantar

Todos mis domingos son prácticamente iguales. Me suelo despertar pronto (12-13, aunque depende de la hora de llegada) y remoloneo un buen rato. Mientras sigo en la cama me gusta pensar en lo acontecido la noche anterior: con quién estuve, qué hice, a dónde fuí, cómo acabé... El problema es que el noventa y nueve por ciento de las veces soy completamente incapaz de recordar todo, hay que reconocer que tengo una memoria de pez pero es que lo de los fines de semana es exagerado. Además, está científicamente probado que el grado de recuerdo es inversamente proporcional a la cantidad de alcohol ingerida, osease a más borrachera menos memoria y, por tanto, también menos remordimientos por las locuras que pude llegar a cometer. En fin, en breves llamaré a una amiga para ver si ayer se tuvo que avergonzar mucho de mí.

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