domingo, 16 de marzo de 2008

L/P

Una semana tardamos en llegar a los besos y 365 días más tarde aún no nos hemos despegado. Es imposible recordar cada segundo pasado juntos pero muchos se han quedado grabados, espero que para siempre y a pesar de mi mala memoria. Es gracioso analizar la evolución del amor, no sé en que momento decidí que quería que siguieras a mi lado, sin complicaciones, ni en cuál, con el verano ya encima, me di cuenta de que te quería sólo para mí. Lo que sí recuerdo es que en cada encuentro descubría algo de tí y que siempre me quedaba con ganas de más.

Puede que me ganaras por tus ensaladas del Vips, por tus brazos enormes que me dan vuelta y media, por el rollo teenager que tenemos a veces, por las noches misteriosas, por la importancia que le dimos a la primera vez que paseamos de la mano, porque me llamas pecosa, o por sacar paralelismos entre nuestras vidas y Friends. Pero eso sería simplificar demasiado.

Por el picnic en la Plaza del Pilar, por 300 y mis 24 besos de regalo, por Modo, neopreno y sensibilidad, Leonad Cohen, por las visitas al jandín de invierno después del inglés de los miércoles, acabado en R, por bailar When the stars go blue en una desierta Plaza de España a las mil de la mañana, por las duchas despues de y el baño que nos dimos rodeados de velitas y con Heineken en la mano, por hacerme videos cuando en teoría vas a hacerme una foto, por el "tu te alejas pero yo me acerco" en el que ya se apreciaba mi enamoramiento, por tus calzoncillos de enseñar, los masajes, tu suavidad, Chasing Cars, porque indirectamente Rotterdam nos une, por los 20 mensajes de un sabado para verte trajeado, por las tarjetas que juntas decían " te echaré de menos", el jueves de Fangoria y el sabado de El Club de Fans, por hacer de psicologo con la causa de la mudanza, Piratas del Caribe, los gemidos sobre pétalos de rosa, el fin de carrera de Blanca, por el primer te quiero, en medio del Mediterráneo y con un flotador por testigo, por el sótano, por hacer de mi cumple un día especial, los dardos y el Pago-Pago al que nunca vamos, por conocernos un 10, Nochevieja, por ser mi bodyguard, por craken, por el viaje a buscarme a Alco y la semana de después, por Llurdes, la excursión a Ikea, por los probadores de El Corte Inglés, las canciones de los domingos en el Tuenti, por aliviar mis resacas sentándonos en el borde de la fuente que hay en la Plaza de La Seo, por que ya voy a olivans, por la fila de una hora para comer roscón en San Valero, la cena y los globos de San Valentín, porque hacemos EL AMOR y no nos da miedo pensar en el futuro. Y las millones de cosas que se me olvidan.

Porque ayer fuiste lo último en lo que pensé antes de quedarme dormida y lo primero en lo que he pensado hoy al despertarme.

martes, 4 de septiembre de 2007

Verano

Un banco del Paseo Constitución. Las 7 de la tarde. Un sol abrasador. Tu y yo.

Tienes una pestaña en el pómulo y te la quito con mis dedos.
¿Quieres pedir un deseo?
Cierras los ojos.
Soplas.

20 minutos y unos cuantos besos después se te cae otra pestaña.
¿Quieres pedir otro?
No.

domingo, 10 de junio de 2007

Mi MEME (about me)

1. En épocas de examenes ( osease los meses de febrero, junio y septiembre) por la mañana tomo siempre vitaminas y por la noche una valeriana.

2. Debido al odio que mi madre me ha inculcado al género masculino en general me da miedo que si en el futuro tengo un hijo no sea tan querido como lo hubiera sido una hija, aunque ambas situaciones impliquen haber tenido relaciones con un hombre.

3. Me gusta revivir situaciones pasadas e imaginar futuras. Siempre que lo hago se me ocurren frases ingeniosas para zanjar discusiones en las que me dejaron con la palabra en la boca y otras para participar en conversaciones inteligentes.

4. Nunca me duermo sin haber decidido la ropa que me voy a poner al día siguiente.

5. Tengo mala memoria y esto se acentúa cuando bebo alcohol. Me es completamente imposible recordar todo lo que he hecho, siempre tengo alguna laguna.

6. Los enfados no me duran ni 5 minutos. Odio discutir.

7. Aparento unos cuantos años menos de los que tengo en realidad. Me siguen pidiendo el DNI en los bares y los crios me preguntan que a qué colegio voy. Antes me fastidiaba, pero ahora pienso que mientras cuando tenga 40 me siga pasando lo mismo ...

8. Aunque tenga todo el tiempo del mundo siempre se me acaba echando encima. El ir corriendo a los sitios da velocidad a mi vida.

viernes, 6 de abril de 2007

Sola en casa

Estoy nerviosa y encima llegas tarde. Ojeo los periódicos sin leer de la semana pasada para apartar mi mirada del reloj. Suena el timbre cuando ya me había concentrado en una entrevista de David Lynch. Ni dos besos ni un pico ni nada. Estas empapado y te disculpas por la tardanza alegando la odisea para encontrar Piratas del Caribe 2 en el videoclub. LLevo el paraguas al baño, te enseño la casa y directos al sofa. Ocupas tu asiento y parte del mío, tus largas piernas se entrecruzan con las mías sin querer. Te llaman dos veces y la primera es una mujer. ¿Qué haces? Ver una peli en casa de una amiga. ¿Una amiga? No seas cotilla. Tengo las manos heladas aún cuando tu calor me llega a través de la chaqueta Si para ver la segunda parte había que acordarse de la primera mal vamos. Jack Sparrow me encanta pero no trago a la morritos. Me río un par de veces y tú disfrutas como un crío. Dos horas y pico hasta que aparecen los títulos de crédito. Le doy a stop y voy directa a tu boca. No nos puede pasar como en la última cita que sólo hubo besos en la despedida. Me investigas mientras me besas, ya veo que sabes hacer dos cosas a la vez. Mis tripas suenan, vamos a la cocina. Avisado estás de que soy un desastre cocinando. Hazme el favor de poner la mesa que sino se me va a quemar el sanwich. Te fijas en las fotos que hay por toda la casa. En el estudio el ordenador está encendido y te enseño las de Lisboa de la semana pasada. Te sientas. ¿Y tú? Déjame una pierna. Lo amenizamos con besos y tus enormes manos recorren mis pantalones. Te ponen porque son de raso. Te metes con mis labios por ser finos y de color carne y en mi defensa te ataco diciendo que tu color granate no es natural y parece que los lleves pintados. Me siento en la mesa. Te pones de pie. No llevo tacones y la diferencia de altura se acentúa aún más. Anda, vamos a un sitio más comodo. Me sorprende que me lleves de vuelta al sofá sabiendo donde está mi cuarto. No tardo mucho en ver tus intenciones. Yo tengo mis principios, ¿sabes?. Y hay días que me los paso por el forro, pero hoy resulta que no es el caso. Además, estoy malita. Eso que quiere decir, ¿que tienes la regla? La conversación es amena, me cuentas que quieres aprender a cocinar paella y acabamos hablando de chupones. Nunca te han hecho ninguno. 24 años y ni un sólo chupón en tu vida. ¿Pero que clase de juventud has tenido? Yo te lo arreglo en un segundo, eh. Me frenas y me apiado de tí. Ya lo volveré a intentar mañana cuando estemos borrachos.

viernes, 2 de marzo de 2007

Hombres

Estoy monotemática. No sé que es lo que me pasa. Será que tengo tanto tiempo libre últimamente que hasta un simple cruce de miradas me da para divagar una hora. Risueña me calificaban cuando era pequeña. Ja. Pasan los años y no he cambiado nada. Sigo siendo igual de inocente e infantiloide y aún me emociono por cualquier chorrada. Y, por supuesto, en lo referente al género masculino las fantasías se multiplican por mil. Soy peor que una quinceañera.

El otro día hablaba con un ex, mi ex, mi único EX (así, con mayúsculas), posiblemente la persona que mejor me conoce en este mundo,y se sorprendió de lo enamoradiza que me he vuelto, de lo poco que me cuesta besar últimamente y de que no necesite formalizar una relación para sentir y poder contar que "estoy con alguien". Pues sí, mi concepto de relación ha cambiado bastante desde hace algún tiempo, y mis necesidades también. Ya no necesito un novio. Ya lo tuve. Y se lo expliqué con una metáfora:
- Tu ya sabes que yo quiero mucho muchísimo a mi madre. Que lo que le debo no se puede explicar con palabras y que agradezco absolutamente todo lo que ha hecho por mí. Imagina que mi madre un día se muere. Y que al cabo de un tiempo mi padre se casa con otra mujer .Pues bien, esa mujer, mi madrastra, por muy agradable que sea conmigo, por muy bien que se porte, por mucho cariño que me de, nunca nunca nunca podra llegar a igualar a mi madre. Porque madre solo hay una. Y no hay amor más grande que el que da una madre.

Sólo él puede entender verdaderamente el significado de esta metáfora. Porque yo ya he tenido un novio de verdad. En mi caso, novio solo hay uno.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

To be continued

La verdad es que no recuerdo ni cómo ni por qué empezamos a hablar, sólo sé que a primera vista no me pareció un baboso de esos que cunden tanto últimamente. Pasaba el tiempo y yo cada vez me sentía más a gusto, cada vez estaba más clara la atracción existente. Y me besó. Los dos perdimos a nuestros amigos y con la tontería se nos hicieron las 7 de la mañana dentro del mismo bar en el que nos habíamos conocido, ahora ya casi vacío.Me acompañó a casa, juró que me llamaría, que le gustaría volver a verme, que yo no era como las demás, blablabla...
El caso es que me sorprendió gratamente que cumpliera su promesa y me llamara el otro día para ver si me apetecía que nos vieramos, que iba a venir a Zaragoza a pasar las Navidades (estudia en Madrid). Así que, por lo pronto, me atrevo a adivinar que repetiremos. Pero eso sí, tengo clarísimo que no pienso salir con un hombre que no me haga temblar.
Cierto es que si no me hubiera llamado ni mucho menos me iba a enfadar. Es más, hasta lo prefiero. Me comprometo a entregarme una noche y a sentirme libre el día siguiente. He aprendido a no hacerme ilusiones y a no dar falsas esperanzas. Sé que un lío de una noche no va a ninguna parte por mucha química que haya. Pero también me gusta fantasear con la idea de que el destino es caprichoso, nunca sabes lo que tiene preparado para ti.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Hoy no me puedo levantar

Todos mis domingos son prácticamente iguales. Me suelo despertar pronto (12-13, aunque depende de la hora de llegada) y remoloneo un buen rato. Mientras sigo en la cama me gusta pensar en lo acontecido la noche anterior: con quién estuve, qué hice, a dónde fuí, cómo acabé... El problema es que el noventa y nueve por ciento de las veces soy completamente incapaz de recordar todo, hay que reconocer que tengo una memoria de pez pero es que lo de los fines de semana es exagerado. Además, está científicamente probado que el grado de recuerdo es inversamente proporcional a la cantidad de alcohol ingerida, osease a más borrachera menos memoria y, por tanto, también menos remordimientos por las locuras que pude llegar a cometer. En fin, en breves llamaré a una amiga para ver si ayer se tuvo que avergonzar mucho de mí.