viernes, 2 de marzo de 2007

Hombres

Estoy monotemática. No sé que es lo que me pasa. Será que tengo tanto tiempo libre últimamente que hasta un simple cruce de miradas me da para divagar una hora. Risueña me calificaban cuando era pequeña. Ja. Pasan los años y no he cambiado nada. Sigo siendo igual de inocente e infantiloide y aún me emociono por cualquier chorrada. Y, por supuesto, en lo referente al género masculino las fantasías se multiplican por mil. Soy peor que una quinceañera.

El otro día hablaba con un ex, mi ex, mi único EX (así, con mayúsculas), posiblemente la persona que mejor me conoce en este mundo,y se sorprendió de lo enamoradiza que me he vuelto, de lo poco que me cuesta besar últimamente y de que no necesite formalizar una relación para sentir y poder contar que "estoy con alguien". Pues sí, mi concepto de relación ha cambiado bastante desde hace algún tiempo, y mis necesidades también. Ya no necesito un novio. Ya lo tuve. Y se lo expliqué con una metáfora:
- Tu ya sabes que yo quiero mucho muchísimo a mi madre. Que lo que le debo no se puede explicar con palabras y que agradezco absolutamente todo lo que ha hecho por mí. Imagina que mi madre un día se muere. Y que al cabo de un tiempo mi padre se casa con otra mujer .Pues bien, esa mujer, mi madrastra, por muy agradable que sea conmigo, por muy bien que se porte, por mucho cariño que me de, nunca nunca nunca podra llegar a igualar a mi madre. Porque madre solo hay una. Y no hay amor más grande que el que da una madre.

Sólo él puede entender verdaderamente el significado de esta metáfora. Porque yo ya he tenido un novio de verdad. En mi caso, novio solo hay uno.

No hay comentarios: